-”Y el mosquito no sabía como salir de la barriga del cocodrilo, perdido y rodeado de tantas tripas”-
-Um momento!- irrompe o Nicolás no conto da noite com aceno de dúvida no dedo índice estranhado-
-Qué!- pergunto com o incómodo de estar a adormecer a horas pouco próprias de criança.
-Por quê é que fala de “tantas tripas”? Tripas á apenas duas mamai...
-Eh! Como duas tripas, Nicolás? Há muita tripa na barriga dum crocodilo...
-Nao, mamai, há apenas duas.. traz cá o livro do corpo que eu cho mostro..
-Já sei , já sei.. Nicolás..
Mas nao aguarda, pega no livro, procura a página e entao mostra a ilustraçao do intestino grosso e o delgado.. e abre muito os olhos grandes para dizer que nao há mais tripas...
Eu recomponho a frase, e continuo:
-”Y el mosquito no sabía como salir de la barriga del cocodrilo, perdido y rodeado en los intestinos...”.. Porque certamente tenho medo de nao saber em qué intestino ficaria duvidando um mosquito engolido por um crocodilo.
As crianças podem acreditar o impossível... mas doem-se muito da falta de rigor.
domingo, 30 de janeiro de 2011
sexta-feira, 28 de janeiro de 2011
José
José es un hombre alto y grande con una sonrisa que tiene algo de vela en el océano, de bucanero feliz. Junto a él se sabe un abrazo cálido que ampara, como un niño escondido en la nocturnidad cómplice de un armario. Habla y cuenta con una voz que enreda amarrada a la tierra y escucha con esa mirada que arde con el fuego. Es un hombre grande y alto, de brazos como alas.
Ayer volvió temprano de trabajar. Callado. La mirada hacia dentro y los hombros sin fuerza. No traía ni abrazos, ni sonrisa, ni palabras. Encallado en la tristeza.
El dinero no da para el gasoil. Sin gasoil no hay trabajo. Sin trabajo.. no hay barco, no hay mar, no hay hombre. Sin trabajo José, no sabe ser grande.
- Y entonces- me dice ella con la cara en una mueca del dolor que no cabe- se echó a llorar.
José se echó a llorar y en las lágrimas de José nos ahogamos todos.
Ayer volvió temprano de trabajar. Callado. La mirada hacia dentro y los hombros sin fuerza. No traía ni abrazos, ni sonrisa, ni palabras. Encallado en la tristeza.
El dinero no da para el gasoil. Sin gasoil no hay trabajo. Sin trabajo.. no hay barco, no hay mar, no hay hombre. Sin trabajo José, no sabe ser grande.
- Y entonces- me dice ella con la cara en una mueca del dolor que no cabe- se echó a llorar.
José se echó a llorar y en las lágrimas de José nos ahogamos todos.
quinta-feira, 27 de janeiro de 2011
Greve geral
quarta-feira, 26 de janeiro de 2011
Consciência da infância.
Caminha arredor da mesa e vai pousando as colheres com as suas mãos pequeninhas. Com essa seriedade na rotina que só as crianças sabem guardar. Junto a cada prato, a sua colher. Pergunta cada noite quanto somos a cear, mas ele bem sabe, somos quatro. A seriedade do rito instala-se também no seu olhar e na conversa:
-Melani é o meu coração, mamai. Vou-na querer sempre.
Está namorado. Melani é a conductora do autocarro da escola. Uma rapariga de cabelo encaracolado e sorriso branco. É por ela que termina a tempo o pequeno almoço e sacode os lençois cheios de sono sem terminar.
-Vou-na querer sempre- Insiste.
Mas depois da terceira colher, cuidadosamente pousada junto ao prato vazio, afina o seu pensamento e acrescenta:
-Ainda que, na verdade, tou a pensar... que pode ser que quando seja maior não a saúde. Pode ser que nem a saúde...
-E isso por quê, Nicolás? por quê não ias saudar à Melani?
E sem deixar de arrumar a mesa para a ceia, sem mesmo olhar para mim, resume:
-Porque suponho que já não me vou lembrar. Quando seja maior, não me vou lembrar dela.
E eu calo porque nem sei como sabe, com essas mãos pequeninhas, que a infância fica apagada entre um barulho de dias a desabar em rotina.
-Melani é o meu coração, mamai. Vou-na querer sempre.
Está namorado. Melani é a conductora do autocarro da escola. Uma rapariga de cabelo encaracolado e sorriso branco. É por ela que termina a tempo o pequeno almoço e sacode os lençois cheios de sono sem terminar.
-Vou-na querer sempre- Insiste.
Mas depois da terceira colher, cuidadosamente pousada junto ao prato vazio, afina o seu pensamento e acrescenta:
-Ainda que, na verdade, tou a pensar... que pode ser que quando seja maior não a saúde. Pode ser que nem a saúde...
-E isso por quê, Nicolás? por quê não ias saudar à Melani?
E sem deixar de arrumar a mesa para a ceia, sem mesmo olhar para mim, resume:
-Porque suponho que já não me vou lembrar. Quando seja maior, não me vou lembrar dela.
E eu calo porque nem sei como sabe, com essas mãos pequeninhas, que a infância fica apagada entre um barulho de dias a desabar em rotina.
terça-feira, 25 de janeiro de 2011
Elvira
"Por el arco de Elvira
voy a verte pasar
para sufrir tus muslos
y ponerme a llorar".
Federico García Lorca
Campanean sus faldas mientras desciende la cuesta y sus carnes retumban arrebatando miradas y saqueando el deseo.
Se llama Elvira y su madurez se hace convulsa en las caderas, desparpajo en los pasos y calma en la mirada. Pero solo con su nombre y con el eco de su andar bajo el arco, se abre el día. Huele a pan y los pájaros todavía están contentos en las ramas. Algún gorrión picotea en la acera y los hombres esperan por el sol haciendo grumos de sombra ante las puertas. Ella camina sabiendo sus espaldas cargadas de miradas y de lenguas. Entonces alguien dice un ole que la rodea como el aire de junio. Elvira solo se vuelve y con sus ojos negros despliega una sonrisa que apuntala el recuerdo. Y el tiempo sigue sin pausa hasta mañana en que ya la esperan.
voy a verte pasar
para sufrir tus muslos
y ponerme a llorar".
Federico García Lorca
Campanean sus faldas mientras desciende la cuesta y sus carnes retumban arrebatando miradas y saqueando el deseo.
Se llama Elvira y su madurez se hace convulsa en las caderas, desparpajo en los pasos y calma en la mirada. Pero solo con su nombre y con el eco de su andar bajo el arco, se abre el día. Huele a pan y los pájaros todavía están contentos en las ramas. Algún gorrión picotea en la acera y los hombres esperan por el sol haciendo grumos de sombra ante las puertas. Ella camina sabiendo sus espaldas cargadas de miradas y de lenguas. Entonces alguien dice un ole que la rodea como el aire de junio. Elvira solo se vuelve y con sus ojos negros despliega una sonrisa que apuntala el recuerdo. Y el tiempo sigue sin pausa hasta mañana en que ya la esperan.
segunda-feira, 24 de janeiro de 2011
Charquito del alma
No se habría creído capaz de salir a la calle con aquella camisa arrugada, los zapatos sucios y sin peinar. Sin embargo estaba allí. Conducía escuchando la voz de la Bartolli suavizando sus pensamientos, pero la música no le impedía oir ese goteo, ese charquito del alma que incluso en días de sol la habitaba como una caverna.
Iba sin querer seguir.
Cada día.
Sin embargo, al llegar, saludó como si no hubiera dudas, ni charco, ni goteo, ni alma. No habló, pero dejó que el tiempo corriese sin arenas ni chirridos y hasta miró con paciencia su imagen en el espejo para intentar corregir aquel descuido.
Este texto puede ser para Natalia.
Iba sin querer seguir.
Cada día.
Sin embargo, al llegar, saludó como si no hubiera dudas, ni charco, ni goteo, ni alma. No habló, pero dejó que el tiempo corriese sin arenas ni chirridos y hasta miró con paciencia su imagen en el espejo para intentar corregir aquel descuido.
Este texto puede ser para Natalia.
sexta-feira, 21 de janeiro de 2011
Camelia Jordana

"Non, non, non", de Camélia Jordana.
"Non, je ne veux pas aller mieux
A quoi ça sert d'aller mieux
Non, je ne veux pas m'habiller
Non plus me maquiller
Laissez-moi m'ennuyer
Arrêtez avec vos questions"
Que quiere decir...
"No, no quiero estar mejor.
¿De qué sirve estar mejor?
No, no quiero vestirme.
Tampoco maquillarme.
Dejad que me aburra.
Terminad ya con vuestras preguntas".
Escuchadla aquí
Y Nuestros amigos del Norte nos cuentan más.
Assinar:
Postagens (Atom)