Cai-se-me a tarde da mão e rompe como um vidro. Não era assim. Do teu amor resvalam gotas de sangue amargo e eu trago uma lágrima arrumada no orgulho.
Silêncio.
Caminhamos, e na cozinha escuta-se o doloroso som das areias de cristal a estremecer o vazio. Os gatos vestem unhas afiadas e miam contra a lua sonâmbula e enlouquecida.
Silêncio.
Para além da janela continuam a cantar os grilos.
segunda-feira, 31 de maio de 2010
domingo, 30 de maio de 2010
Las edades del amor.
Sentados en un banco del parque, conversamos. Él, con esa sonrisa que es como el destello de quien ha vivido y tiene el pensamiento muy pulido, sentencia:
-Que no, hacedme caso, el amor no existe. Existe solo el cariño. El amor es una palabra que han inventado los poetas.
-Los poetas?
-Los poetas, sí hija, los poetas. Existe el cariño, el afecto que sientes por alguien, pero esas palabras son muy largas: ca-ri-ño, no da para nada. Sin embargo Amor, AMOOORR, se les llena la boca con esa palabreja que no significa nada!
Él está sentado a mi lado, a la derecha. A la izquierda está mi hija, adolescente enamorada.
No estamos de acuerdo. Yo creo que en el amor, relaciono conceptos que le fruncen el gesto, me escucho pronunciando palabras como sufrimiento, libertad, renuncia. Diferenciando deseo, amor y sexo. Poniéndole mayúsculas al cariño para convertirlo en amor y hacerlo grande y extenso.
-Tonterías, insiste.
La niña calla porque está enamorada y no sabe salir de la dulzura. Su amor es certeza y causa y consecuencia.
-Tonterías, insiste.. y entonces sucede. Se acerca Nicolás que ha oído nuestras palabras llevadas y traídas como pájaros desde el columpio. Llega corriendo y abraza al abuelo, lo abraza muy fuerte apoyando la mejilla en su cintura. Se queda quieto. El abuelo se ríe, es una sonrisa humedecida y recién tallada. Le pasa la mano por la cabeza y acaricia su cabello encrespado cerrándolo también en un abrazo.
Nos quedamos callados porque ahí, tan fácil, está la razón.
-Que no, hacedme caso, el amor no existe. Existe solo el cariño. El amor es una palabra que han inventado los poetas.
-Los poetas?
-Los poetas, sí hija, los poetas. Existe el cariño, el afecto que sientes por alguien, pero esas palabras son muy largas: ca-ri-ño, no da para nada. Sin embargo Amor, AMOOORR, se les llena la boca con esa palabreja que no significa nada!
Él está sentado a mi lado, a la derecha. A la izquierda está mi hija, adolescente enamorada.
No estamos de acuerdo. Yo creo que en el amor, relaciono conceptos que le fruncen el gesto, me escucho pronunciando palabras como sufrimiento, libertad, renuncia. Diferenciando deseo, amor y sexo. Poniéndole mayúsculas al cariño para convertirlo en amor y hacerlo grande y extenso.
-Tonterías, insiste.
La niña calla porque está enamorada y no sabe salir de la dulzura. Su amor es certeza y causa y consecuencia.
-Tonterías, insiste.. y entonces sucede. Se acerca Nicolás que ha oído nuestras palabras llevadas y traídas como pájaros desde el columpio. Llega corriendo y abraza al abuelo, lo abraza muy fuerte apoyando la mejilla en su cintura. Se queda quieto. El abuelo se ríe, es una sonrisa humedecida y recién tallada. Le pasa la mano por la cabeza y acaricia su cabello encrespado cerrándolo también en un abrazo.
Nos quedamos callados porque ahí, tan fácil, está la razón.
quinta-feira, 27 de maio de 2010
Propagandas silenciosas

Nao sei de que vai este filme e o certo é que não tenho interesse nenhum em saber. Sei apenas que este cartaz pelas ruas em estes momentos de crise económica e vital não pode ser casualidade e faz o efeito de uma pedra de gelo a estremecer a alma.
*Propagandas Silenciosas, é o título dum livro de I. Ramonet.
terça-feira, 25 de maio de 2010
Fantasmas
À noite lemos um conto de fantasmas.
-Olha mamai, os fantasmas existem?
-Nao, Nicolás.
-E se nao existem, como é que há contos que falam deles?
....
-Nicolás, existe Guai Sem Plost?*
Brilho nos olhos e sorriso perigoso:
-Nao. Inventei eu...
-Pois isso.
E pousa a sua mínima cabecinha de pensador inconsolável na almofada.
*Guai Sem Plost é o amigo e super-herói de Nicolás. Tem poderes mágicos de lume, água e "correidade"... nao de correcaminhos.. bom, de velocidade...
-Olha mamai, os fantasmas existem?
-Nao, Nicolás.
-E se nao existem, como é que há contos que falam deles?
....
-Nicolás, existe Guai Sem Plost?*
Brilho nos olhos e sorriso perigoso:
-Nao. Inventei eu...
-Pois isso.
E pousa a sua mínima cabecinha de pensador inconsolável na almofada.
*Guai Sem Plost é o amigo e super-herói de Nicolás. Tem poderes mágicos de lume, água e "correidade"... nao de correcaminhos.. bom, de velocidade...
domingo, 23 de maio de 2010
El cant dels ocells e as crianças.
Vamos no carro, eu guio e o Nicolás balouça-se no sono.
-Mamai, vou adormecer.
-Tamos a chegar.. falta um bocadinho.
-Já sei mamai, mas canta-me uma canção... só um instante...
E eu lembro qualquer coisa muito doce, começo a cantar um velho poema musical de Marc Gasca.... mas depois de repetir mudo a melodia e sem palavras vou cantarolando El Cant dels Ocells. Penso que ficou adormecido e olho para trás: é o rosto da tristeza. Duas lágrimas lentas percorrem a suas bochechinhas pelo curso de outras, a boca contorce-se num aceno de angústia e a sua cabecinha toda aperta-se contra as paredes da cadeira na procura de não ser visto. Entao encontra os meus olhos e desaba o pranto.
-Nicolás, Nicolás, o quê acontece??? !!! – dou-lhe a mao esticando o braço. Pega nela e chora sem remédio.
-É muito triste mamai, é muito triste.
Chegamos a casa e depois dos abraços, conto para Clara... mas o quê lhe cantaste mamai, pergunta a ela. E como eu começara:
-Deixa lá, mamai, não continuas, já bem sei, já sei...
Lembro então: a ela, acontecia-lhe o mesmo.
(Não se vale dizer que a mamai desafina... não se vale).
-Mamai, vou adormecer.
-Tamos a chegar.. falta um bocadinho.
-Já sei mamai, mas canta-me uma canção... só um instante...
E eu lembro qualquer coisa muito doce, começo a cantar um velho poema musical de Marc Gasca.... mas depois de repetir mudo a melodia e sem palavras vou cantarolando El Cant dels Ocells. Penso que ficou adormecido e olho para trás: é o rosto da tristeza. Duas lágrimas lentas percorrem a suas bochechinhas pelo curso de outras, a boca contorce-se num aceno de angústia e a sua cabecinha toda aperta-se contra as paredes da cadeira na procura de não ser visto. Entao encontra os meus olhos e desaba o pranto.
-Nicolás, Nicolás, o quê acontece??? !!! – dou-lhe a mao esticando o braço. Pega nela e chora sem remédio.
-É muito triste mamai, é muito triste.
Chegamos a casa e depois dos abraços, conto para Clara... mas o quê lhe cantaste mamai, pergunta a ela. E como eu começara:
-Deixa lá, mamai, não continuas, já bem sei, já sei...
Lembro então: a ela, acontecia-lhe o mesmo.
(Não se vale dizer que a mamai desafina... não se vale).
Filme

Como o calor nao deixa muito tempo para nada, deliciado, deixo apenas um filme de convite, uma recomendaçao. Poucas vezes tenho tempo de ver um filme completo, o sono, a falta de tempo, as crianças... mas ontem vi até ao fim:
Sabiduría Garantizada
Divertido, diferente, dá para pensar.
Para ti, posso emprestar mesmo.
Beijinhos.
E aliás, coisa fundamental, a mim recomendou-me essa amiga que tanto procuro recuperar, como quem trabalha madeira até ficar polida como mao de criança.
quinta-feira, 20 de maio de 2010
Vecinos: Maruja.
Recuerdo que me habló detalladamente de un vestido azul. Fue una de las últimas veces que la vi, antes de que se quedara para siempre sobre su cama. Me gustaba escucharla porque, mientras bajaba el sol, ella contaba sin prisa sus recuerdos. Desgranaba su vida haciendo montoncitos con las palabras. Cada vez más atrás.
Me habló de aquel vestido azul que estrenó un domingo. Su madre había cortado la tela y ella lo cosía detrás de la ventana mientras los pájaros, fuera, trabajaban sus nidos. Lo estrenó un domingo que también era azul y fue entonces cuando Antonio se acercó con aquella sonrisa sin palabras y la acompañó desde la iglesia hasta su casa, con la cabeza baja y la mirada inquieta. Bailaron en la verbena ese verano y al año siguiente se casaron.
Me contaba estas cosas cuando bajaba el sol y las golondrinas hacían cantar el cielo. Hacía una lazada con la tarde y anochecía despacio delante de la casa.
Después comenzó a olvidarse de su cara en el espejo. Se apagó su memoria como un invierno y se quedaron sus ojos vacíos, perdidos en la vertical ascendente y blanca de la cama.
Todavía está allí. Antonio sigue comprando fresas, su fruta favorita, y pescaditos que fríe para que el olor le de una alegría. Pero ella abre muy poco la boca y toma la papilla muy callada, sin quejarse.
Me habló de aquel vestido azul que estrenó un domingo. Su madre había cortado la tela y ella lo cosía detrás de la ventana mientras los pájaros, fuera, trabajaban sus nidos. Lo estrenó un domingo que también era azul y fue entonces cuando Antonio se acercó con aquella sonrisa sin palabras y la acompañó desde la iglesia hasta su casa, con la cabeza baja y la mirada inquieta. Bailaron en la verbena ese verano y al año siguiente se casaron.
Me contaba estas cosas cuando bajaba el sol y las golondrinas hacían cantar el cielo. Hacía una lazada con la tarde y anochecía despacio delante de la casa.
Después comenzó a olvidarse de su cara en el espejo. Se apagó su memoria como un invierno y se quedaron sus ojos vacíos, perdidos en la vertical ascendente y blanca de la cama.
Todavía está allí. Antonio sigue comprando fresas, su fruta favorita, y pescaditos que fríe para que el olor le de una alegría. Pero ella abre muy poco la boca y toma la papilla muy callada, sin quejarse.
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