Arrastra los pies por el pasillo del hospital camino de los ascensores. Le han dado el alta pero va despacio. Al pasar por el mostrador de las enfermeras, galante, se despide. Sonríe, levanta pausadamente un brazo y lo confiesa:
- Me marcho. Voy a echar de menos esto...
Y la más alegre le replica:
- Pero Manuel, si protestaba usted por todo...
Y él, resignado, como quien oye un desvarío, la corrige sin ganas:
- Eso no tiene nada que ver....Nada que ver, mujer, nada que ver...
Y continúa arrastrando los pies, pesados de miedo y de nostalgia, hacia los ascensores.
José Luís Peixoto na Feira do Livro de Miami, 2024
Há uma semana
Pues claro que no tiene nada que ver! Más bien al reves ;)
ResponderExcluirPues sí! eso es! es que no lo comprenden... ;))
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